Glucosa en la sangre y en la orina
Uno de los efectos de no tener insulina o de la incapacidad del cuerpo de utilizarla es la acumulación de glucosa en sangre.
La sangre con exceso de glucosa circula a través de los riñones, normalmente éstos actúan como un dique y hacen que la glucosa vuelva a circular por la sangre y el organismo puede así utilizarla.
Cuando los niveles de glucosa son altos, los riñones son incapaces de reabsorber toda la glucosa y como consecuencia, parte de ella puede aparece en la orina. La glucosa arrastra agua haciendo que el organismo pierda mayores cantidades de líquido que las habituales. El objetivo del tratamiento de la diabetes es el mantener el nivel de glucosa en sangre lo mas cercano posible al normal.